Resumen decimatercera etapa Dakar 2016: Stéphane Peterhansel emperador del Dakar

 

Stéphane Peterhansel (Peugeot) se coronó hoy campeón de La 38ª edición del rally Dakar en Rosario, logrando así su sexto titulo en autos. En motos fue Toby Price, el que inmortalizó su nombre al ganar por primera vez la prueba, y ser el primer australiano en lograrlo. Marcos Patronelli lo hizo de nuevo en quatrimotos, mientras que Gerard De Rooy lo logró por segunda vez en camiones. La etapa del día fue dominio absoluto del extraordinario piloto, Sébastien Loeb, quien inició y terminó su debut en el Dakar con victoria de etapa.

D_ET_13_es

Stéphane Peterhansel (Peugeot), “Monsieur Dakar”, al ganar por sexta vez en autos igualó su número de victorias en coches al número de victorias en motos. Con 12 títulos en su haber, Peterhansel sigue siendo el “emperador” del Dakar, cargo del que será muy difícil destituirlo.

Y es que Stéphane, no sólo hizo merito por su pilotaje, también por su estrategia al momento de desacelerar y arrojo al momento de atacar. En las dunas de Fiambalá, el piloto galo hizo gala de todo su talento, atacando al máximo, como él mismo ha confesado, como hiciera antaño en motos. En esta 10ª etapa, el piloto de Peugeot, logró tomar las riendas de la carrera asumiendo riegos y aprovechando los problemas de sus rivales más directos. Sin embargo, no todo fue de color de rosa para el piloto de Peugeot, quien durante la primera semana, estuvo a la sombra de su ilustre nuevo compañero de equipo, Sébastien Loeb. Peterhansel, buen estratega, supo esperar el momento adecuado. Un poco de presión por aquí, alguna argucia por allá, así como un número de errores limitado al máximo permitieron marcar la diferencia dentro de su equipo y frente al resto de los rivales. Además, Stéphane Peterhansel fue el único piloto de Peugeot que logró superar los problemas, permitiendo a Peugeot volver a saborear la victoria 26 años después de que lo hiciera Ari Vatanen al volante de un 405.

“Es extraordinario. Había mucha presión y ahora lo hemos conseguido. Menudo alivio cruzar la meta final. Y es que las últimas tres jornadas han sido estresantes. También estamos muy satisfechos porque escribimos una página en la historia de Peugeot, gracias al trabajo del equipo estos dos últimos años. Siempre he soñado lograr esta victoria con un fabricante francés. Tengo un palmarés de mis victorias y esta va a figurar en el Top 3. Es demasiado pronto para tomar una decisión sobre lo que haremos a continuación. El último gran desafío en mi carrera era conseguir el mismo número de victoria en coches que en motos. Y ya está. No sé muy bien si me queda alguna motivación así de importante”.

Declaró Peterhansel al final de la etapa.

Pero este triunfo no tendría merito si el defensor del titulo, Nasser Al Attiyah con su Mini no hubiera dejado sudor y sangre en la arena. Suerte?… quizá, nadie sabe qué podría haber pasado de no haber volcado el catarí al inicio de las dunas de Fiambalá.

Por su parte, Giniel De Villiers, logró para Toyota un nuevo podio, todo un logro habida cuenta del altísimo nivel este año, y la desventaja de la Hilux en la altura con un motor aspirado.

“Al final hemos librado una gran batalla contra Mikko (Hirvonen) por el podio. Ayer corríamos a máxima velocidad todo el tiempo. Hoy he gestionado la diferencia. Por Toyota y por todo el equipo, estoy contento de haber podido conservar este puesto en el podio. Para mí, la primera semana ha sido frustrante. No conseguíamos seguir el ritmo de Peugeot ni el de Nasser (Al Attiyah) por la altitud y la arena. Tenemos que mejorar nuestra velocidad máxima. Hay que felicitar a Stéphane por su 12º éxito y también a Peugeot. Por nuestra parte, estoy contento de la fiabilidad de nuestra mecánica, pero es difícil medirse contra motores turbo. Los Peugeot son muy rápidos. Tenemos fiabilidad, pero debemos lograr más velocidad. Es mi 13er Dakar y mi quinto podio. Solo tengo una victoria, pero espero volver a ganar muy pronto”. Concluyó el Sudafricano.

Sébastien Loeb, sin duda fue la gran atracción de esta 38ª edición, finalizando la prueba con cuatro victorias de etapa, una espectacular salida de pista, exigencia en la navegación y problemas mecánicos, que le han permitido descubrir las diferentes facetas de una participación en un rally raid. El Dakar atrapa, y es posible que el extraordinario piloto regrese, al menos eso deja ver en su declaración hoy en Rosario:

“En general hemos sido muy competitivos. Tanto el vehículo, como nosotros. Hemos tenido algún problema en las etapas de navegación, pero ahora sabemos qué tenemos que trabajar. Había etapas de navegación simpáticas, pero en otras, en el desierto, lo pasamos mal. Tendremos que ver cómo prepararnos mejor para el año que viene. Entran ganas de volver, pese a los problemas”.

Por algo había que empezar y es evidente que Loeb aprendió rápido…

Muy destacable también el debut del ex-rival de Loeb en WRC, Mikko Hirvonen, quien gracias a su regularidad también figuró y estuvo trabajando por la punta, logrando en su debut una victoria de etapa y un nada despreciable 4 lugar en la general al mando de un Mini.

En motos, Toby Price también demostró ser un alumno aventajado. Tercero el año pasado en su primera participación, el australiano, jefe de filas de KTM, se adjudica una victoria nítida y muy inteligente. Price, bueno en navegación, no se ha visto afectado por la presión, sobre todo de las Honda, y seguía adelante en su camino, sin mirar demasiado hacia atrás. Si KTM buscaba un piloto para suceder a Marc Coma, el fabricante austríaco puede dormir tranquilo, ¡ya lo tiene! Toby Price, a sus 29 años, se convierte en el primer australiano que inscribe su nombre en el palmarés de la prueba. Tienes todas las cualidades que debe reunir un nuevo campeón del Dakar en una categoría que se está renovando completamente.

“No sé qué decir, ni qué pensar… estoy que no me lo creo. Nunca pensé que sería posible ganar esta carrera en mi segunda participación. Se lo dedico a mi familia, a mis amigos, a mis fans, a todos los que me apoyan en Australia. ¡Es increíble! Ganar en mi segunda participación es todo un récord, pero también es increíble ser el primer australiano que gana el Dakar. No me lo podría ni haber imaginado hace dos años. Acabar esta prueba ya es una victoria. Ganarla es increíble. He abordado la carrera con la actitud de un australiano. He atacado cuando hacía falta, cuando era el momento, y he cuidado la moto en las etapas maratón, que son muy importantes. También he llevado bastante bien la navegación. Espero que esto no sea más que el principio y que pueda ganar más veces. ¡Pero no será fácil, así que pienso saborear esta victoria!”

Detrás de él, Stefan Svitko (KTM) sigue con su progresión en la jerarquía. Noveno en 2014, quinto el año pasado, sube a su primer podio, objetivo que se había marcado para esta edición. Pablo Quintanilla lo completa. Pese a ser menos regular que los otros dos pilotos, el chileno finaliza una excelente edición.

Por su parte, Kevin Benavides, novato, realiza un buena entrada en la escena del Dakar con su cuarto puesto, al igual que los dos pilotos franceses, Adrien Van Beveren, sexto y Antoine Méo, séptimo. El primero, dos veces campeón del Enduropale de El Touquet, mejoraba continuamente sus resultados día a día, a la vez que subía puestos en la clasificación general. El segundo se lleva el premio a la peor suerte. Ganador de dos especiales y tercero en la general, a dos días de la meta final, Méo no dudaba en sacrificar un puesto en el podio para “acompañar” a Toby Price. Víctima de una caída en la penúltima etapa, el pentacampeón del mundo de enduro termina el Dakar sufriendo. Mala recompensa para su recital durante las dos semanas…

Para su retorno a la categoría quads, los hermanos Patronelli han estado claramente a la altura. Marcos, ganador por tercera vez, y Alejandro, segundo, se hicieron con el liderato poco antes de llegar al ecuador de la prueba. Se imponen delante de un sorprendente Brian Baragwanath, que sube al podio en su segunda participación. Se trata de un piloto al que habrá que seguir muy de cerca en 2017.

Por último, Gerard De Rooy rubrica un segundo título en la categoría camiones, en la que no ha sufrido en exceso y logra mantener alejados a sus rivales. Al volante de su Iveco, el piloto holandés se impone delante de Airat Mardeev, ganador en 2015, y de Federico Villagra, piloto argentino, nuevo en la categoría tras disputar el Dakar en dos ocasiones en la categoría coches.

Pilotos Colombianos

Con la tristeza que nos produjeron las bajas de nuestros dos pilotos participantes en Cuatrimotos (Christian Cajicá y Nicolas Robledo), así como la de Chilo en motos, hoy celebramos la culminación, y por qué no, la hazaña de nuestros pilotos en Autos y Camiones.

Así como a Devilliers la regularidad lo llevó al podio, lo mismo le sucedió a la tripulación Colombiana de los Mauricios Salazar en la categoría autos. Si, no llegaron en la punta, pero corriendo en una camioneta prácticamente stock, recorrieron los 9.500 kilómetros de la competencia, luchando contra las pistas desgastadas por el paso de los punteros, contra la dureza de la misma carrera y el clima, pero afortunadamente con la ayuda de su equipo peruano y la confiabilidad de su Toyota, salieron todos los días a enfrentar el camino con buena vibra y positivismo. De esata manera superaron los problemas, las trampas de la ruta, el cansancio, y obtuvieron como premio la medalla que acredita a todo finalista del Dakar como héroe del camino. Bien por el equipo MS2, por sus patrocinadores que no sólo les aportaron dinero, sino una buena estrategia de marketing que sin duda impactará la manera en que se ve y se apoya el automovilismo en Colombia. A los Mauricios, Felicitaciones. Son un ejemplo a seguir.

D_et13_ms2

No menos meritorio resultó el Dakar de Juan Manuel Linares, quien a bordo de un camión de asistencia no sólo libró la batalla contra el tiempo y la ruta, sino que debió hacerlo con múltiples paradas en el camino en pro de ayudar a los carros en problemas pertenecientes al equipo al que asistían. Esto significo transitar las pistas más rotas, superar las dunas en la noche, no dormir mucho y adaptarse a los espacios estrechos entre otras tantas trampas. Con este logro Juan Manuel Linares se convierte en el primer colombiano en terminar el Dakar en las categorías de camión y autos.

Auque este año el clima trastocó la organización del rally, y la ausencia de los desiertos peruanos y chilenos le restaron emoción, no deja de ser la carrera más difícil del mundo: Al final, 84 motos, 23 quads, 67 coches y 44 camiones lograron terminar los 9.500 kilómetros de carrera, de los 358 competidores que tomaron la salida, es decir, más de un 60%, en esta 38ª edición.